La deficiencia de calcio se debe, por lo general, a un suministro inadecuado de calcio o a una falla en el metabolismo del calcio. El calcio, principal elemento estructural de los huesos y los dientes, es uno de los minerales más importantes para el crecimiento, ya que colabora con la continuidad del crecimiento y la reproducción del cuerpo humano. Además de ayudar a mantener la salud ósea y dental, el calcio también está asociado con una amplia variedad de funciones, que incluyen la coagulación de la sangre, la transmisión de los impulsos de los nervios, la contracción y relajación muscular, el latido del corazón normal, la estimulación de la secreción hormonal y la activación de las reacciones enzimáticas. Cuando los niveles de calcio en la sangre disminuyen significativamente, los huesos "piden prestado" el mineral vital. Éste llega a los huesos a través del calcio suministrado por la alimentación. Si la alimentación de una persona es de bajo contenido de calcio, quizás no haya suficiente cantidad del elemento disponible en la sangre para volver a los huesos; esto produce a una pérdida neta de masa ósea, el cuadro clínico que se denomina osteopenia. La osteopenia puede conducir a la osteoporosis o "hueso poroso". La osteoporosis es la causa de 1.500.000 fracturas al año en los Estados Unidos. El problema de la deficiencia de calcio es grave El bajo consumo de calcio es reconocido como un importante problema de salud en los Estados Unidos, con más del 75 por ciento de estadounidenses que no cumplen con las recomendaciones actuales de calcio para su edad/sexo y que se enfrentan al riesgo de padecer osteoporosis. La mayor prioridad del Cirujano General, Vicealmirante Richard Carmona, Doctor en Medicina, Licenciado en Salud Pública y Miembro del American College of Surgeons, consiste en prevenir todas las causas de debilitamiento y mortalidad, incluidas las enfermedades y lesiones óseas. Las preocupaciones que surgen con relación al gran número de personas que padecen osteoporosis, hasta el momento la enfermedad ósea más común, originó la publicación del Informe sobre osteoporosis y salud ósea (Report on Bone Health and Osteoporosis) por parte del Cirujano General Dr. Carmona el 14 de octubre de 2004. Dado que la osteoporosis puede prevenirse en gran medida, el Informe sobre osteoporosis y salud ósea del Cirujano General determina que es necesario que la salud pública preste mayor atención a la osteoporosis, incluso en minorías raciales y étnicas, hombres, niños y adolescentes, además de personas mayores con marcada debilidad. También aborda el problema apremiante del consumo inadecuado de calcio. Consecuencias de una deficiencia de calcio sin tratamiento El bajo consumo de calcio está asociado al riesgo de padecer osteoporosis, cáncer de colon e hipertensión.
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La osteoporosis es una importante amenaza a la salud pública para 44 millones de estadounidenses o para el 55 por ciento de las personas mayores de 50 años y es responsable de más de 1.500.000 fracturas por año. Se estima que diez millones de personas padecen osteoporosis en la actualidad y que aproximadamente otros 34 millones de personas tienen baja masa ósea (u osteopenia), con un riesgo mayor de padecer dicha enfermedad en el futuro. |
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El consumo de suplementos de calcio ayuda a prevenir la reaparición de pólipos en el colon, un factor de riesgo para el cáncer colorrectal. En un estudio clínico bien controlado publicado en el Journal of The National Cancer Institute, los suplementos de calcio redujeron el crecimiento de los pólipos avanzados que se asocian principalmente con el cáncer colorrectal invasivo. Aunque no se sabe exactamente de qué manera el calcio ayuda a prevenir los pólipos, los investigadores estiman que el calcio previene el efecto irritante y potencialmente cancerígeno de los ácidos biliares y otras grasas en el intestino. Aquellas personas que deseen reducir el riesgo de padecer cáncer de colon deben seguir las recomendaciones de consumo de calcio. |
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La hipertensión, también conocida como presión arterial alta, puede aparecer en niños o adultos. Afecta a alrededor de 50 millones de adultos estadounidenses (o 1 de cada 4 adultos) y es particularmente común en afroamericanos y personas mayores. La hipertensión
no controlada incrementa en forma directa el riesgo de padecer enfermedades coronarias, lo que puede conducir potencialmente al infarto de miocardio. |
Los estudios muestran que las mujeres que tienen un consumo superior o igual a 800 mg/día de calcio tienen un 23% menos de riesgo de desarrollar hipertensión que las mujeres con un consumo inferior o igual a 400 mg/día. Los beneficios del calcio son aún mayores en mujeres embarazadas. Los estudios controlados de mujeres con un consumo habitualmente bajo de calcio demostraron que las mujeres que consumen entre 1500 y 2000 mg/día de calcio reducen el riesgo de desarrollar hipertensión inducida por el embarazo en un 50 por ciento. Se ha demostrado que el consumo de calcio materno tiene un efecto positivo en la presión arterial del bebé. En un estudio clínico, las mujeres que tenían un alto consumo de calcio daban a luz bebés con mayor peso al nacer y menor presión arterial. Esta menor presión persistía durante por lo menos cinco años. |